Cortijo Los Rosales – Julio 2018

Después de 53 años volvemos a bailar en el Parque Genovés – Cortijo Los Rosales. Gracias recuerdos 😀 

Imágenes del Parque Genovés, en una tarde de verano

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Castillo de Santa Catalina – Julio 2018

cartel

Fortificación construida sobre escollos de piedra y avanzada en el mar, cierra en su extremo la playa de la Caleta protegiendo el frente noroeste.

Construido en el siglo XVII, posee planta estrellada de influencia italiana, sirviendo de prisión militar. Fue declarado Bien de Interés Cultural en 1985.

En el interior existen pabellones, cuarteles y aljibes, originariamente de pólvora; posteriormente fue destinado a prisión militar.

En la actualidad esta fortaleza se ha convertido en un gran espacio cultural y lúdico polivalente, incluyendo salas permanentes sobre historia local, salas de exposiciones temporales y tiendas y talleres artísticos y artesanales, entre otros servicios, además de la celebración de conciertos y actividades veraniegas en el patio de armas del Castillo.

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Parque Kotinoussa y Parque Erytheia – Julio 2018

Los cuarteles de Varela siempre tuvieron para mi un lazo familiar pues mi padre me llevaba con el a la revisión mensual que tenia que hacer como Caballero Mutilado de Guerra y a mi me encantaba pasearme por aquellos caminos encalados y esos arboles infinitos que se perdían en el cielo. Hace algunos años los Cuarteles de Varela se vaciaron primero de personal y después fueron destruidos.

Desde el ayuntamiento se dio la idea de que podía el terreno convertirse primero en un jardín publico y en segundo lugar en un jardín con fuentes teniendo como escenario una casa romana. Hay que ser sincera y decir que a los únicos gaditanos que les ha venido bien es a las gaviotas que nadan en sus fuentes y se bañan a la puesta de sol; es la primera vez que vi a estos curiosos pajaracos tan cerca y de forma tan descarada. Un motivo que sirvió para que tuviese con ellas una relación especial.

La visita se realiza siguiendo la pancarta a modo de mapa, se divide en sectores

Sector 1: Dos tumbas fenicias (S.VI-V aC), halladas aquí mismo, que son por el momento las tumbas más antiguas de la ciudad. Primero se cavaba un boquete profundo (orientado hacia el este), más allá del nivel de arcilla. Luego se acostaba en el nicho al fallecido en posición decúbito supina, acompañándolo del ajuar que se estimase oportuno. Acto seguido se incineraba el cadáver in situ, para cubrirlo con la tierra sacada antes. Aunque a veces se cubría todo el nicho con pequeñas piedras era frecuente que solo se colocara una gran piedra, a manera de estela, sobre el lugar que ocupó la cabeza del difunto.

Sector 2: Una sepultura púnica (S.V-IV aC), encontrada aquí mismo y en la cercana Plaza de Asdrúbal. Se trata de sepulcros de piedra individuales, aunque adosados unos a otros. En su interior se introducía el cadáver, perfectamente amortajado y con los brazos extendidos. En esta ocasión los restos no eran quemados, pues los púnicos practicaban preferentemente la inhumación. Estas tumbas fueron saqueadas ya en época romana, aunque por suerte se han encontrada algunas cuentas de coralina y joyas de oro.

Sector 3: Otras sepulturas púnicas (S.IV-II aC), halladas en las excavaciones del parque. Las tumbas eran cavadas orientadas hacia el oeste, y en ellas se depositaba el cadáver con un sudario y bien atados con cuerdas (en posición decúbito supino). Las tapas siempre son de dos o tres fragmentos de piedra.

Sector 4: Tumbas en la Gades púnica (S.II aC-S.I dC). Estas tumbas demuestran la pervivencia de la cultura púnica bajo el gobierno republicano. Los gaditanos seguían enterrando a la mayoría de los suyos según las tradiciones púnicas, orientados hacia el oeste. Sudarios y cuerdas siguen estando presentes. Estas tumbas también se hallaron en este lugar.

Sector 5: Tumbas en la Gades imperial (S.I-II dC, romana). Los primeros enterramientos romanos estaban señalizados por pequeños montones de piedra, despues surgieron las estelas de mármol o piedra, muy similares a las actuales.

Sector 6a: Tumbas de la Gades imperial (S.I-II dC, romana). A mediados del S.I dC aparecen las primeras incineraciones según el culto latino. Las cenizas se depositaban en urnas de cerámica, plomo o vidrio que luego se sepultaban en nichos de arena u oquedades rocosas. Sobre estas urnas solían colocarse estelas.

Sector 6b: Tumbas de la Gades imperial (S.I-II dC, púnica).Se comprueba como durante los primeros siglos del Imperio en Cádiz seguía imponiéndose la vieja tradición púnica de enterrar los difuntos en la tierra, orientados hacia el oeste. La fosa era cubierta con tejas de piedra ostionera a dos aguas. Todo ello era luego cubierto con túmulos de arena y marcado con estelas a la manera romana.

Sector 7; tumbas de la Gades Tardo-Imperial (S.III dC; inhumaciones). Al final se impuso la inhumación frente a la incineración. Estas tumbas son las más modernas de la necrópolis gaditana y tiene signos de decadencia al apreciar como gran parte de sus elementos constructivos proceden de elementos anteriores. Estas sepulturas fueron en gran parte destruidas durante la cimentación de los viejos cuarteles de Varela y para paliar la pérdida se ha tomado la tumba expuesta de la Plaza de Jesús de la Paz) y casi la mitad de los mismos pertenecían a lactantes.

Sector 8: Se han encontrado pozos de agua y piletas que por desgracia no se encuentra el lugar exacto en la necrópolis.

Sector 9: La “Dama de Cádiz” (Museo de Cádiz). Fue hallada en la cercana ahora llamada calle Parlamento (1980) y se trata de un sarcófago antropomorfo púnico, con rostro de estilo griego y disposición estilo egipcio. Una joya del Mediterráneo tallada en el S. V aC.

Sector central; Mientras se construía el Teatro de la Tía Norica se encontraron los  restos de una enorme Cisterna Romana que fueron trasladados a este Museo abierto gaditano. Es muy probable que esta cisterna formase parte de una de las factorías de salazones más importantes de la ciudad.

Hay al otro lado de la calle otro parque que en vez de encontrarnos con un circuito de tumbas, tenemos una impresionante Villa Romana del S. I dC. Sabemos que se trata de un edificio de dos plantas (cuya base asentaba dos metros y medio bajo tierra) y que es muy probable que su planta alta fuese un almacén. La mayoría de estudiosos explican que el recinto fue en su día una especie de “centro mercantil”, pero es poco lo que podemos decir del mismo. Es interesante apreciar las columnas de la villa y un curioso mosaico de letras latinas.

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Hospital de Mujeres – Junio 2018

La historial oficial: 

No fue el primer hospital de mujeres de nuestra ciudad. Hasta el siglo XX los hospitales en España eran fundaciones para atender a pobres y desvalidos. Lo normal era padecer y morir en casa. Los hospitales, si los había, eran para pobres y abandonados. Peor todavía para las mujeres.

A finales del XVII en Cádiz se ocupaba de las enfermas pobres la madre Antonia de la Cruz, que fundó un Hospital de Mujeres con la advocación de El Carmen en 1657 en la calle Carnicería del Rey (hoy Columela) frente al Corral de Comedias (a la altura del Palillero esquina a Feduchy) y ello gracias a limosnas y donaciones testamentarias. En un cuadro de Meneses Osorio del nuevo hospital se aprecia una sala de aquella fundación.

El que se conoció como Hospitalito de mujeres se quedó chico y en 1736 comenzaron las obras del que se llamó Nuevo Hospital de Mujeres, aunque en Cádiz seguiría siendo, hasta hoy e igual que ocurre en El Puerto de Santa María, el Hospitalito, porque cuando la gente habla de Hospital de Mujeres se refiere siempre a la calle. Así se terminó en 1739, tal día como ayer, un precioso edificio barroco, obra del maestro mayor Pedro Luis Gutiérrez de San Martín, conocido como Afanador.

Una de las partes fundamentales del edificio, la capilla, luce hoy en todo su esplendor.

Sus riquezas arquitectónicas y de mobiliario son de difícil cabida en este mero artículo divulgativo por lo que recomendamos su visita: la hermosa fachada, su luminoso patio, su iglesia, su escalera imperial. Y sus innumerables riquezas: el San Francisco de El Greco, que fue propiedad del obispo Armengual de la Mota y la Inmaculada de Carnicero justifican cualquier visita, mucho más sus capillas, ajuares y vía crucis. En 1860 las esclavas del Carmen fueron sustituidas por las Terciarias carmelitas de la Caridad y el Hospitalito siguió con su función social y asistencial.

Tuvo importante protagonismo cuando la epidemia de cólera de 1885 y acogiendo a los soldados enfermos repatriados de Cuba, Puerto Rico y Filipinas desde 1898. En 1909 se hundió el salón principal junto a la fachada, disponiendo su restauración el obispo Manuel Rancés En la Guerra Civil fue hospital militar y mientras se construía la residencia Zamacola, fue desde junio de 1948 Residencia Provisional de la Caja Nacional del Seguro de Enfermedad, del Instituto Nacional de Previsión. Por falta de medios económicos fue clausurado por el obispo Añoveros en 1963, destinándose a residencia administrativa del Obispado.

La historia propia:  

Hace mucho tiempo que iba con mama a poner una vela a la Virgen del Carmen todos los viernes. Aun recuerdo el calor de la inmensidad de ese manto de cera. El techo negro por el humo, el rezo de mi madre, el recogimiento de las mujeres rogando. Mas tarde me entere que mi padre estuvo ingresado dos veces cuando era hospital militar durante la guerra; le atendía Pascual magnifico cirujano. Recuerdo también la visita una vez de su patio con mi tita Isabel, me contaba mil historia sobre aquellas escaleras increíbles, cuentos de princesas y monjas de clausura. Hoy he podido ver la capilla, restaurada y bellísima. Hoy he vuelto a pisar el primer escalón de su laberíntica escalera. Hoy he visto casi morir su pozo en un patio roto por el tiempo y el abandono.   

Sacristía:

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Casa de las Cadenas – Junio 2018

La historia oficial:

Un día de Junio de 1692 pasaba por dicha calle la procesión del Corpus Christi y justo cuando procesionaba delante de la casa comenzó a llover de manera torrencial.
Don Diego Barrios de la Rosa y Soto era un rico comerciante portugués dueño y afincado en dicho edificio salió a la calle y pidió al Obispo de Cadiz que refugiara al Santísimo Sacramento en el Oratorio que tenía en su casa, a la espera de que el tiempo mejorara.
Posteriormente Don Diego quedo marcado por aquel fortuito suceso y decidió reedificar por completo toda la finca comprando también los dos laterales, hizo instalar una soberbia portada de mármoles de Carrara y en el frontispicio de la misma mandó colocar una lápida con un texto latino donde narra lo sucedido durante la procesión del Corpus de 1692. Dicha casa posee una torre mirador que era para divisar la llegada de los barcos que venían de América, cargados de oro y plata.
Para singularizar aún mas la casa Don Diego solicitó del Rey de España el privilegio de las Cadenas, que consistía en situar en el exterior unas columnas de 1’30 centímetros de altura, enlazadas por unas cadenas, que señalaban que a partir de ellas se gozaba de inmunidad ante la persecución de la justicia.
Don Diego que vivía con sus dos hijos y catorce criados falleció en 1712 y años mas tarde en 1730 aproximadamente desaparecieron las cadenas de la fachada de la casa.
Hoy se le sigue llamando a este edificio La Casa de las Cadenas.

La historia personal:

Iba a casa de Maribel, ella vivía en una antigua casona situada junto al Palacio, cuando se moría de pena y mugre allá por los años 60´s. Recuerdo que su casa estaba en un segundo piso, lo que hoy seria un cuarto, enormes escaleras de mármol, que te hacía llegar a la casa muerta de calor con los libros para estudiar. Recuerdo que de vez en cuando nos íbamos a la azotea, desde allí se veía la casa palacio, sumergida en un silencio y en una pena perpetua. Podría haber dado un salto y entrar por la azotea pero entonces no era tan seguro hacer esas cosas y menos con las casas antiguas y abandonadas; algún espectro podría estar esperando la ocasión.

Pasar por delante de sus negras columnas era toda una lección del nivel que siempre hemos tenido los naturales de esta ciudad con sus bienes. Cosa vieja y abandonada y sigue igual. Y me quedaba mirando la placa que lucia sobre su puerta, pero no había manera de saber que ponía. mármol renegro. Siempre miraba hacia arriba, primero para ver si veía las cadenas y segundo porque me llamaba la atención las argollas que tenia en el ultimo piso en la fachada. después me entere que era para poner los toldos en verano y oscurecer las calles del calor. De las cadenas nunca supe nada en aquel tiempo, para eso tuve que espera veinte años mas.

Y hoy convertido en Museo y Archivo he tenido la oportunidad de entrar. El viejo portón restaurado, grande, hermoso de madera noble, a la izquierda un stand con folleto en cuatro idiomas sobre la historia del edificio, toda la parte de la entrada esta hecha nueva, blancas paredes, puertas cerradas con cristales, solo el suelo sigue igual. Me encuentro casi con la misma sensación que cuando la veía desde la azotea. Nadie a ningún lado, nadie para informar. Llegue a lo que antes seria la reja de patio, ahora es una puerta blindada, cerrada a cal y canto, blanca y con un llamador con cámara a la derecha.

Llamo al timbre, siento que alguien me escudriña por la cámara, y toc… se abre la puerta.

Nadie en el patio, hermosa columnas con los restos de roces, golpes de siglos pasados, suelo frío, refrescante. Nadie.

Al fondo a la izquierda la escalera magistral, los bordes gastados por los pasos antiguos y el roce de largos vestidos. Las paredes nuevas, se nota su construcción actual. Nadie.

A la derecha un patio que parece surgido de otro escenario. Este patio es de nueva construcción, ascensores y extintores de incendios. Wc de Caballeros y Señoras. Nadie.

Miro a lo alto de este patio de construcción moderna, una cubierta de cristal y un toldo para amortiguar el sol; quizás era aquí donde me asomaba hace 50 años. Nadie

Me voy al patio antiguo, noto la falta del Pozo. Miro hacia arriba, la mampara de cristales de nueva construcción, perfecta y que deja ver el cielo. El piso principal que correspondería seguramente con las habitaciones de los antiguos señores, con galería acristalada abierta de par en par. Corresponde casi a un cuarto piso. Se supone que allí vivieran los amos del Palacio. Se ven las vigas oscuras y los cristales limpios. Nadie.

El techo de lo que serie la zona de almacenaje y carruajes en la antigüedad ahora son balcones blancos y cerrados con cristales opacos. Creo sentir algunos ojos mirándome desde algún lugar. Me cautivan los arcos de piedra ostionera, que respiran pureza¡. Nadie.

Media vuelto y quizás un beso amoroso, patio silencioso que me ha cautivado, paso la puerta blindada blanca, y se cierra tras de mi con un toc metálico. Me maravillo con el portón de entrada, bellamente rescatado de la suciedad de años de abandono. Se respira distinto en estos lugares y Nadie.

Salgo a la calle y me recreo en su fachada mil veces estudiada, esta perfecta. Nadie me ha explicado nada, pero tu, palacio de Las Cadenas me lo has contado sin palabras.

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La Plaza de Candelaria – Junio 2018

La Plaza de Candelaria, mi plaza desde que nací, donde me llevaban a tomar el sol cuando aun no andaba, donde corría como loca, me resbalaba por sus escalones, corría al contra y al puli, Salto en los bancos de mármol, casas antiguas con grandes portales, hierro forjado en manos maestras, la casa de los Paúles, donde vivían los sacerdotes, la residencia de la monjas para estudiantes, la Casa Oviedo para las mujeres solas y donde estuvo mama los últimos años de su vida, casa señorial de grandes escaleras y ahora reformada del todo en su interior.

La casa de la pastelería La Gloria, donde íbamos a beber agua cuando no podíamos ni respirar de tanto jugar, la casa de Ana Mary ahora reformándose para convertirse, cómo no, en apartamento turístico.

La casa de los cristales de colores, así la llamábamos entre nosotras, entonces sede de los ciegos, ahora es algo de la Junta por la bandera que luce. La casa que ocupa el lugar de la residencia de sacerdotes, solo conserva su entrada con columnas, allí se levanto un grupo de viviendas que mi papi quiso comprar, pero que no pudo ser por falta de dinero. Era finales de los 60´s.

 

Castelar con sus bigotes sigue vigilando desde las alturas rociado literalmente hablando, de caca de paloma, y en sus parterres las banderitas que tanto juego daba para el ramillete de jovencita pero que dejaba un mal olor en las manos para todo el día.
La peña-bar de toda la vida, continua en el mismo sitio aunque ahora es mas pequeño el local. El edificio de la esquina donde estaba la peluquería que iba mama.
Y ese jardín donde mas de un gato enterramos, en aquellos tiempos en los que cada plaza con jardín tenia jardinero propio, que los enterraba en sus arenas negras.

 

Y los bancos de mármol, frío y con respaldar de hierro. La primera vez que me senté con un chico fue con trece años y se llamaba Mariano, hermosos ojos azules. Después fue Pablo, rubio y de ojos marrones que estudiaba magisterio en la ciudad aunque venia de un pueblo de Extremadura. Un año después José, también rubio y altísimo, se dedicaba a la construcción en la empresa de su padre que hacia cualquier chapuza en nuestros pisos.
Mas tarde fue Jesús (RIP) bonito recuerdo y después me fui a vivir a otro lado y allí quedo la plaza de mi niñez.cambiada a gusto de quien llegaba al ayuntamiento.
Y hoy he vuelto a pasar por ella, sigue la fuente donde bebía agua, sigue la fuente de piedra que refrescaba las tardes del verano, siguen las banderillas a los pies de Castelar. Sigue y sigue…..

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Capilla de Pópulo – Junio 2018

 

Visita realizada con el grupo “Difusión e Investigación Patrimonio Cultural Cádiz, ADIP”

Esta tarde visitaremos la Capilla de Ntra. Sra. del Pópulo. Os dejo la descripción que sobre la misma hacía Arjona en 1863:

“Esta capilla goza de privilegio de Patronato Real. Se edificó en el año de 1589, reedificándose después en el de 1621. Háyese situada sobre el arco de que toma nombre, el cual en lo antiguo era la puerta del mar, cuando Cádiz se hallaba sólo reducido al barrio que igualmente se denomina así: desde ella se decía misa para la gente del muelle, lo cual prueba que si por parte del S. ha perdido terreno esta ciudad, por esta, aunque no tanto, indudablemente lo ha ganado.

Súbase á la expresada capilla por medio de dos escaleras bastante cómodas y anchas, situadas á derecha é izquierda del arco, en su entrada por la calle de la Pelota. Es casi cuadrada y en su altar principal se conserva una pintura de la Virgen del Pópulo, imitando la que existe en Roma pintada por el Evangelista S.Lucas; la cual ejecutó en 1587 en esta plaza Antonio Franco, venido de la anterior ciudad para pasar en los Galeones a Nueva- España. Este cuadro fue comprado por el escribano Agustin de Orozco, y está bastante mal tratado por haber sufrido los insultos y desacatos de la soldadesca de Essex, cuando en 1596 invadió esta población: a la sazón se hallaba colocada en un nicho o retablo en el ya mencionado arco, y con posterioridad a la referida invasión se trasladó a la capilla.

Hemos dicho se halla en el testero del altar principal y así es, pero también es seguro que hace mucho tiempo que nadie la ha visto ni podido ver. D. José Hernando, capellán suplente en ausencia del propietario, tuvo la singular ocurrencia de mandar hacer la que hoy se ve al público, colocándole sobre la primera, de suerte que encarceló de este modo una pintura, que a su mucha antigüedad reunía el mérito de ser un recuerdo histórico; privó al público de su vista y ha expuesto la primitiva a que se pierda y rebosa de humedad por falta de ambiente: esto es lo que se llama entenderlo y obrar con tino.

Esta capilla ha estado cerrada y apuntalada muchos años por hallarse en un estado completamente ruinoso; hasta que el de 1851 se emprendió la obra de reparación que reclamaba y tanto su fachada como el interior se han construido nuevamente y con la mayor solidez; pero sin que hayamos podido indagar el motivo, hace algunos meses se encuentran en suspenso los trabajos y en el interino, como es consiguiente, continúa cerrada según ya lo estaba de antemano. Creemos pues, que si a su conclusión se oponen obstáculos que no sea fácil superar, al menos se debería procurar que su fachada fuese revocada, pues del modo que se encuentra actualmente está afeando la población en uno de sus sitios mas públicos y frecuentados.

Lo que antes llevamos expresado, respecto al cuadro de su Soberana titular, cuando llegue el caso de abrir de nuevo la capilla al culto público, convendría se tuviese presente por quien corresponda, a fin de que sea sacado de su prisión y colocado en el sitio donde se vea libre de la opresión que sufre, conservándose según es debido y como en todas partes se conservan estas antigüedades.”

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