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PORCELANAS LLADO

Publicado en mi vida con etiquetas el octubre 4, 2009 por DAMADENEGRO

 

El baúl se abrió entre esa luz opaca que traspasaba los cristales gruesos del altillo; un olor añejo se apoderó del pequeño recinto y resaltó dentro de los paños blancos con letras bordadas en bastidor e hilo del egipcio. Se habían guardado allí aartadas de los choques y las obras que se realizaron en la casa poniendo patas habitación por habitación menos ese sagrado recinto donde hasta las telas de arañas tienen su historia

El deseo de hacer una pequeña exposición de todas mis Lladó estaba decidida; tenía material como para adornar varios muebles haciendo además un elogio de la persona que tuvo a bien ir acumulando estas obras de arte poco a poco. Resulta un poco disonante que fuese mi padre quien tenía esa debilidad por la marca con sede principal y museo en el Palacio de Dos Aguas de Valencia donde derramé algunas lágrimas recordando el pasado. Y casi como un ritual fui sacando la joven que  mira al horizonte con su vasija de agua  (una de mis favoritas), el chico que se pierde en el camino con su saco de frutas al hombro, la niña que bebe agua levantando sus dos brazos a las alturas, el niño que doble su cabeza en busca de la madre, la mujer que con moño y bastidor borda la tela de las sábanas haciendo todo un homenaje en porcelana a mi abuela, el cazador que se rompió la escopeta con dolor de mi corazón, ya que lecho añicos no ha habido forma de poderlo adaptar a su forma original. La paloma que subida en un tronco roto levanta su cola para conseguir el equilibrio. Y los tres cerditos que realizan sus trabajos y también cantan. La chica que recita una poesía ante un invisible público. Algunas quedan rotas entre paños suaves, como sudarios que retienen sus restos llenos de recuerdos.

 Y poco a poco se fueron poniendo en fila, limpiadas con primor, deleitándome en cada rasgo y en cada detalle. La suavidad de la porcelana la hace resbalar en las manos, el cuidado se vuelve extremo cuando además de ser piezas de colección entraña cada una un recuerdo familiar y una verdadera historia cuando de la mano o del brazo de mi padre iba a la joyería que se especializaba en esta porcelana o la ya cerrada empresa familiar que tenía como fin una mercancía preciosa entre el bronce, la porcelana, la pintura de firma y objetos pedidos por particulares y que se conseguía en el extranjero algunas veces a precios mareantes.

Era su dedicación, la de mi padre por la cerámica de Lladó y aún recuerdo su rostro cuando visitó la casa de firma y de pronto sus ojos se encontraron con figuras que estaban en su catálogo pero que formaban parte colecciones propias de la casa.

Hoy estos recuerdos me vienen a la cabeza mientras mis manos acarician esa porcelana fina, blanca, de colores ahumados sobretodo el celeste y el rosa palo. Los ropajes de época con delantales cuyos volantes están suavemente diseñados y las caras dotadas de una paz que solo la obra maestra puede ofrecer. No dejo de asombrarme ante la multitud de detalles que encierra cada una de mis figuras Lladó. La delicadeza con que las caras de las jóvenes están diseñadas, cuyos cabellos se recogen en colas de caballo o en moños con ese color blanco roto ya que ninguna es rubia o morena…. quizás el blanco sea la perfección de la obra

Y poco a poco fui poniendo cada una de ellas en el lugar indicado que previamente había probado una y cien veces. Ahora están aquí en la hall de entrada sobre una cómoda estilo isabelino, las otras están en una estantería también del mismo estilo; su tamaño más pequeño se adapta perfectamente al espacio. Las que están tocadas con piezas irrecuperables descansan tras los cristales de la vitrina de la librería. La paloma blanca está en mi dormitorio junto a la foto de mi padre cuando tenía 20 años.

Y ahora tengo pasión por dos figuras más modernas dentro del estilo de la casa Lladó; una de ellas es la Virgen del Rosario, mi patrona; y quizás la pieza más importante que es la carroza de la Cenicienta que corre del baile a medianoche. Es una gran obra que necesita un sitio especial y que ya tengo asignado. El precio es para pensárselo pero quizás el valor sentimental que estas obras encierran para mí es suficiente para dedicar algo del legado de mi padre en su mayor pasión y que en estas obras están más que compensadas.

Como se puede comprobar el valor sentimental de la marca es para mi el mayor tesoro que se encierra en esas miradas serenas y en esos ojos delimitados en porcelana bella y delicada.

DAMADENEGRO 17//2009

Capítulo 5º : La madurez de mi Memoria Histórica.

Identificador: 0907174136408
Título: LLADO
Fecha de registro: 17-jul-2009 17:29 UTC
Autor: damadenegro
Tipo de obra: Literaria, Narrativa, Ensayo

Safe Creative #0907174136408

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