
Detrás de la luna.
Fue tan corta la noche para amarle,
que recorto del cielo un par de estrellas
y acuno a la luna debajo de su cama.
Tan poco el tiempo y tan larga la espera,
que al viento le hablo de besos y
le soy infiel al mar que me ha robado el alma.
Estoy tan enamorada que navego por mares,
buscando recuerdos, almacenando mañanas,
donde el firmamento se hace infinito
y las sombras se alargan.
Así de grande es mi amor,
que ahora me estruja el alma
y hoy sin su presencia a mi lado,
en los recuerdos busco estas palabras.



