NOCHE DE REYES

Publicado en mi vida con etiquetas el noviembre 6, 2009 por DAMADENEGRO

estrelladoradagPapá por donde vienen los Reyes?.

- Espera un poco que ya se escuchan los tambores de los pajes, pronto llegarán a la plaza de San Juan de Dios, frente al ayuntamiento.

Y la mirada de aquellos ojos de 5 años se perdía en la esquina de la cafetería Mikay, mientras la mano con guante de cuero marrón cogía fuertemente aquella otra pequeña que iba vestida con el color celeste… Y aquel abrigo azul eléctrico que mamá se llevó cosiendo noche tras noche para que estuviese listo el día d Reyes.

Y aparecieron por la calle Nueva, en aquella esquina donde se han desarrollado muchos aconteceres bellos de mi hermosa niñez. Y la mano protectora se ha quitado el guante para poder subir a su hombro a la pequeña hija que con tanto orgullo llevaba a todos lados. Y esos rizos negros que rebeldes caían sobre la joven frente se mecían con el entusiasmo de las palabras.

- Ya están aqui— papá— ya están aqui¡¡¡

Y curiosamente como todos los años, tres coches descapotables; quizás los únicos que había en Cádiz propiedad de particulares traían a sus Majestades. Y curiosamente uno de los conductores y propietarios de ese vehículo blanco, que años más tarde, preparado y puesto en marcha, me llevó también a mi baile de puesta de largo, iba conducido por el amigo de papá. Soria se llama de apellido y todavía lo veo con ternura perderse por la oscuridad de la iglesia después de recibir la comunión.

- Ya están aquí y los recuerdos y ganas se me anudaban en la garganta sabiendo que esa noche iba a tener en mis manos a la muñeca con pelo largo y cara pálida en su silla de ruedas. Era lo único que pedía, y era afortunada pues recibía esos dos regalos, más los caramelos y los regalos de tita Isabel que se escondían en los lugares más insólito de su casa durante cada Navidad.

Y la lluvia de caramelos llenaba de colores la noche gaditana, mientras el alcalde de la ciudad D. Ramón de Carranza a quien tanto debe Cádiz, recibía a sus Majestades desde el balcón principal del Ayuntamiento con sus arañas encendidas dando resplandor de mármol blanco y negro y de destellos de oro en sus cuadros que jalonan el salón principal del centro ciudadanos.

Un repiqueteo ahogado salia de la torre de la Iglesia de San Juan de Dios, acompañada por la presencia de las enfermeras con sus blancas cofías y las togas de las monjas de la Caridad que prestaban servicio en el Hospital del mismo nombre y que recibían también la lllegada de unos reyes que nada querían para si…. recuerdos, y más recuerdos.

Y después de salir al balcón tras unas palabras del alcalde dándoles la bienvenida a la ciudad, la gente se iba a sus domicilios donde los pequeños recibirían el regalo deseado, sin gritos, sin llantos, sin desafíos, con esos hermosos ojos que da la inocencia y que ahora pronto se pierde….. La sombra de que un día supiésemos quien eran los Reyes planeaba por nuestras cabezas. Una sombra que diría cuando esos Reyes anuales dejarían de venir a traernos los muñecos o el tren de cartón, o el fuerte apache, o en el mejor de los casos, la muñeca que movía los ojos…

Y mi padre y yo desaparecíamos por la calle Cristobal Colón camino de la plaza Candelaria, donde estaba nuestra casa y donde mi madre se afanaba en terminar algo que escondía cada vez que yo me acercaba. Curiosamente ese “algo”, azul o rosa o blanco con tiras bordadas formaba parte del “ajuar” que los Reyes Magos de Oriente dejaban en casa a altas horas de la madrugada…

*Recuerdos al paso de la cabalgata de Reyes del año 2008 por delante de mi terraza….

**2º Capítulo de Mi Memoria Histórica: ñinez y adolescencia.

***In memoriam de todos aquellos que hicieron que mis años de niña fuesen bellos, seguros, recibiendo amor y dando amor a quienes formaban el circulo familiar.

DAMADENEGRO2008

TROY: MIS DOCE AÑOS

Publicado en mi vida con etiquetas el noviembre 4, 2009 por DAMADENEGRO

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Hoy me he vuelto a ponerme el abrigo rojo, aquel que me refugió del frío de febrero de hace muchos años; añorado en el fondo del armario permanecía como homenaje a mi madre que fue la costurera. Y una vez que de nuevo sentí su auténtica lana rozar mi piel, los recuerdos volvieron como si de pronto fuese a convertirme de niña a ser mujer.

Y la Tv se ha vuelto oscura, su pantalla en blanco y negro otra vez, los mandos han desaparecido y el mueble se ha vuelto más decorativo, como aquella tele que tuvimos en su mueble-bar de la época y un poco más … y he visto sobre la pantalla una cara conocida, una serie que llegó a mi joven corazón y un personaje que con sus rubios cabellos y esa sonrisa yanky me enomoró poco más de los diez.

Cazadora roja y el pelo rubio como el trigo, incluso hasta hoy se hace joven, los años no pasan, se ha perdido en el camino de la vida y en una esquina escondido ha esperado que yo vuelva de nuevo a buscar su imagen. Y bien acierta el joven, pues haciendo hueco en mis pensamientos he sacado su fotografía y creyéndome que el internet se había olvidado de los sesenta esta vez, he buscado sin confianza,  y resulta que miles de páginas han aparecido con su imagen, con su serie de Rompeolas, ésa misma que me hacía bajar la cuesta del colegio como un diablo para poder ver a las ocho de los miércoles su cara y quedarme durante una semana con el sueño suspendido en una sonrisa de esos labios que adoraba y que me hacían levitar. Ojos como siempre azules, que cruz¡¡, y aquí le tengo ante mí.

Miles de imágenes he vuelto a ver hoy, sus compañeros en la serie, su vida, sus hijos y su muerte en el 2001.

Y en esas flores marchitas que alguien llevó a tu tumba he dejado mi aliento de beso como un relicario para que pueda meter un poco de tí.

Alquien que te amó en el espacio de las antenas hoy te ha vuelto a encontrar en este laberinto de redes que nos comunican más que ayer.

 Y sigue con tu cazadora roja, como un ángel, como ese relicario hermoso que hice de tu mirada a través de la pantalla de la tele siempre disimulada porque papá no consentía esos desmadres de suspiros y de piropos que una casi mujer dedicaba a un joven que salía de una caja que a veces se negaba a emitir la señal de la única cadena que había.

Fantasmas… hermosos fantasmas del ayer…..

 

*Capítulo 2ª de Mi Memoria Histórica: Niñez & Juventud.


**Dedicado a Troy Donahue que me enamoró en el largo camino que me convirtió en mujer
 

DAMADENEGRO2007

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ROMERIA

Publicado en mi vida con etiquetas el octubre 31, 2009 por DAMADENEGRO
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Camino del Rocío te encontré andando por la senda; entregaíto de fé iba mi niño. Tanto renegar de las tradiciones y vestido de corto, con camisa blanca y los botos de Valverde, los ojos llenos de polvo, viento de levante que rizó tus rizos rubios y una mano que me ofrece apoyo para pasar el río. Mi niño se vistió para hacer el camino.
 
Ya entrados en Doñana a la cobijada de los pinos, pusimos la tienda, que los dos íbamos de progres, fieles pero hippies, un poco de revolución al poder en medio de la fé de los ancestros que aún vivían en las casas paternas. Mi niño hizo el camino conmigo.

Días de calor inmensa, levante fuerte que adelantar nos hizo, traje de lunares blanco enCamino del Rocío te encontré andando por la senda; entregaíto de fé iba mi niño. Tanto renegar de las tradiciones y vestido de corto, con camisa blanca y los botos de Valverde, los ojos llenos de polvo, viento de levante que rizó tus rizos rubios y una mano que me ofrece apoyo para pasar el río. Mi niño se vistió para hacer el camino.

 
Ya entrados en Doñana a la cobijada de los pinos, pusimos la tienda, que los dos íbamos de progres, fieles pero hippies, un poco de revolución al poder en medio de la fé de los ancestros que aún vivían en las casas paternas. Mi niño hizo el camino conmigo.

Días de calor inmensa, levante fuerte que adelantar nos hizo, traje de lunares blanco en rojo de sangre perdidos, peinecillos blancos y rojos, moño casi caído por la fuerza del viento y los abrazos de mi niño. Poco a poco nos acercamos a la aldea, nuestro destino. Un finito para aclarar la garganta, un poquito de jamón recién partido. Los carros enfila la última curva, allí esta la Reina, a la que rezan todos los peregrinos.

Y el gentío empuja, quiere ver a la Señora; nosotros de la mano cogidos, entramos en el templo para pedir nuestro mutuo deseo, en silencio, ante la Señora… allí nos prometimos. Y un beso selló la promesa que pronto tuvo un final no pedido: el niño se perdió en el tiempo cuando veníamos de regreso. Sus rizos de oro se desvalecieron en el camino.

Y mis labios llenos aún de besos se tornaron mueca de llanto, mi niño se ha perdido en los caminos que llevan al Rocio. Y en carrera loca me voy por los senderos, buscando detrás de cada arbusto…. no hay nadie escondido. En vano busco su cara morena por el estío. No hay nadie que sea ni parecido.

De vuelta a la aldea me encuentro en una curva a una gitana vieja que me mira y un gesto me hace a mi paso.
 

-Ven niña morena…

 

 
 

Y voy a su lado. La mano coge la anciana y me lee la palma sucia de polvo del camino.

-El niño se ha ido al cielo, lo mismo que cuando vino. Un carro tirado por ángeles se lo llevaron consigo.

-Mira aquella nube, no ves que te está haciendo un guiño?.

Y un algodón enorme se adueña del cielo entero. El sol cae y las estrellas alumbra el campamento de peregrinos. Me escapo a un rincón solitario y miro al cielo.

Y las estrellas se unen y forman un rostro que me sonríe entre nebulosas que parecen llorar mi destino. Es él, el que tenía el corazón perdido. Y un relámpago de luz y de calor cae al lado mío.

 
 
 

Siento su olor, es él que de fuego se ha vestido. La nube se aleja llevándoselo consigo. Mira atrás para decirme adiós; que triste es mi destino.

 

Ahora después de tantos años, su recuerdo me acompaña en el camino, solitario, sin gente… mi peregrinación ha cambiado de fecha para no topar con el gentío. Y en el mismo lugar siento la promesa tomar forma, un color azul que se pierde por el blanco de la iglesia y allí enfrente está el beso que se quedo también perdido entre los bancos o al lado de algún confesionario donde declaramos nuestros pecados siempre amorosos… era el destino¡……

**Capítulo  2º de Mi Memoria Histórica: Niñez y adolescencia.

 

 

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SEMANA SANTA 2008

Publicado en mi vida con etiquetas el octubre 31, 2009 por DAMADENEGRO

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El día de hoy queda en la memoria de cada año pasado; ya muy lejos en mi pequeña historia personal queda la imagen del domingo de Ramos cuando estrenábamos porque si no lo hacíamos no “teníamos manos”. Un curioso dicho al que todavía no he encontrado explicación. Y realmente la ilusión de las vacaciones escolares se unía a ese estreno de primavera que ponía el olor de jazmines en las calles de mi ciudad hace muchos años.

 
Era el paseo mañanero cuando todo estaba preparado para la Semana Grande con mayúsculas escrito porque en mis años juveniles las grandes cosas se escribían con mayúsculas. Y después de haber estrenado vestido y bolso y zapatos por la mañana y aunque algunas veces la lluvia hacía de las suyas; era el sol el protagonista de esas fotos que se guardan en el viejo baúl de la abuela. Aún no teñidas por el color sepia, lucen maravillosamente con sus marcos blancos y con esa cara de felicidad de una niña de pocos años.

El lugar de la toma de las fotos normalmente era el Parques Genovés o la Plaza de Mina, o quizás si no hacía levante, el paseo de Canalejas que en aquellos años aún no se había convertido en el techo de un lóbrego lugar donde se guardan esos contaminantes artilugios llamados coches. Y era aquella Werlisa de los años 60´s la que hacía el milagro cada año de plamar las galas que se estrenaban. Mi padre hacía pinitos para coger una buena instántanea de mamá y mía. Después nos íbamos a la marisqueria de El Puerto donde dábamos buena cuenta de una ración de calamares fritos, con cerveza para ellos y zumo de naranja para mí. Terminado el paseo nos íbamos a casa en la Plaza Candelaria donde esperábamos para salir a las siete de la tarde camino de la calle Ancha punto y cruz de guía de todas las procesiones que hacían su carrera oficial por la ciudad. Y allí situada como cada año frente al edificio de Teléfonica, nos alíneabamos en dos filas para comentar las novedades del paso de las cofradías durante los siete días posteriores al domingo de Ramos.

Siempre las mismas caras, era una costumbre como otras muchas. Los padres y los hijos juntos, tomarnos un café en el cercano bar-cafetería de La Camelia en la misma calle del recorrido oficial de las cofradías. Una visita al tan ansiado water que muchas veces se nos mostraba con una cola infame que nos hacía pasar un mal trago. Y todos sentados como buenos hermanos, sin malas caras, sin discusiones, sin planes distintos unos de los otros. La familia formada por padres e hijos una vez más, veían las procesiones pasar.

Servía también para encontrar un nuevo ligue. Quizás ese chico que venía a casa de los tíos durante la Semana Santa para cambiar de aires. Ya entrados en edad de merecer la presentación se hacía de manera oficial ese primer día de cofradías. Una mirada discreta al otro lado de la acera nos iba acercando cada vez más hasta que al unísono nos levantábamos entre procesiones para ir a tomar agua a la cafetería o al puesto de las chuches parado en el cruce con la calle Novena. Un momento en que los corazones latían más y más rápido. Cosas del querer en aquellos días de silencio.

Naturalmente nadie iba a la playa puesto que este lugar era de visita obligada sólo en los meses de julio y agosto para los baños y en alguna excursión de sábado tarde con papá de la mano y bocadillo en la otra. Curiosamente ese bocadillo iba envuelto en el familiar Diario de Cádiz sin que las noticias se nos atrangataran en la boca. La llegada de los 70´s hizo que a pesar de los enfados de mamá la playa se convertía en destino en esos días de primavera en que el sol nos hacía quitar ropa y más ropa.

Y ahora que viene a mi memoria todos estos recuerdos en día tan señalado, noté como poco a poco las costumbres se relajaban, se escuchaban voces más altas que otros años. Algún grito en esos días de silencio oficial de jueves y viernes santos que acallaban incluso los dos canales de la Tv, las radios emitían música clásica y no se sabía de nadie ni de lo que pasaba en el resto del mundo. El silencio acogía en su seno incluso la verdadera ignorancia de todo aquello que no se bendecía con el nombre de la iglesia. Y sin embargo, éramos felices.

Los coches no molestaban puesto que nadie iba a sacar el coche en un día de Semana Santa. A dónde iba a ir?.Los trabajos estaban en la misma ciudad, los colegios también. Sólo el paso de algún automovil privado y de muchos autobuses de línea y colegiales nos acercaban a nuestros puntos de estudio o de trabajo. EL tan-tan se dejaba querer en aquella calle Plocia cuando enlazaba con la Cuesta de las Calesas en su paseo infinito hasta Cortadura. Ahora la calle es peatonal, meada y acribillada por pintadas……y al fondo la Iglesia de Santo Domingo que acoge a dos cofradías y a la Patrona de la ciudad, que se cae poco a poco aunque sea remendada mil veces.

Ahora los jazmines no huelen, o quizás es que todavían no hayan notado la primavera y se hayan dormido en ese olor de contaminación que la caravana de vehículos formó el día de ayer la serpiente venenosa que mata oxigeno y tiempo sin hacer nada. Cuántos han perdido en avión que les hacía puente en tal sitio porque los aeropuertos estaban a tope?. Muchos aún duermen sobre sus maletas en ese frenesí de llegar a un lugar en el que no descansarán ni un sólo minutos. Pero hay que huir, huir….. pero por qué¿?.

Y la ciudad queda para los que valoramos el pasado, quizás para rendir un homenaje a aquellos que nos enseñaron a vivir. Porque en esas calles que esta tarde volverán a oler a lirios, alhelíes, claveles y cera, encontraremos la estampa de nuestros años juveniles. Hasta incluso nos compremos un pirulí de la Habana que ya no saben a nada o unas garrapiñadas en la esquinade de la Plaza Municipal que ya tampoco se llama así. También miraremos aquella esquina querida de la Plaza Candelaria donde mamá paso su última Semana Santa asomada a un balcón ilusionada como una niña pequeña.

Y en el colmo de la lealtad nos encaminaremos hasta la calle Ancha y hagamos parada en el mismo lugar, en doble fila de sillas para ver pasar las cuatros procesiones como aquí les llamamos. Y en un conato de nostalgia quizás busquemo abrigo para las manos en el brazo inexistente del padre ya fallecido o la mirada orgullosa de la madre ausente…… y recemos para que no nos entre ganas de orinar porque La Camelia ya no existe y si quieres entrar en un servicio tendrás que tomarte algo que no sea café en algún remoto bar de otra calle.

Y recemos en silencio, aunque no sea por motivos religiosos en homenaje a aquellos años en que fuímos felices, en que los problemas parecían no existir salvo los relacionados con el dinero que no llegaba hasta final de mes. En que el padre y la madre y los hijos iban a ver todos juntos los desfiles. En los ojos llenos de ilusión de quien despertaba a la vida. En los ojos de veneración de la madre que adornaba su cabeza el Viernes Santo con peineta y mantilla traídas por algún antepasado de Manila. Y aquella noche haría su paseo de dos horas y media tras el Cristo del Silencio mientras mi padre y yo la esperábamos a las puertas de la Iglesia de San Agustin para ponerle los zapatos y un abrigo seco si había llovido por el camino. Y me daba sus guantes de lana negra llenos de cera roja para que mis pequeños dedos jugaran a quitar el resto de la devoción.

Ahora miro por la ventana de mi casa. Los coches hacen de nuevo caravana a no se sabe que sitio. Unos chicos juegan a la pelota en medio del jardín mientras gritan toda clase de palabras sin sentido. La vecina del piso lejano cuelga las ropas en el tendero de la cocina. Ya no huele a flores, porque han perdido el olor. En la parroquia todos trabajan para que el Jueves Santo salga si puede, la cofradia de Puerta Tierra. El sol se va poniendo poco a poco y sin embargo, hoy tengo una cita con la calle Ancha porque aunque allí ya no hay nada ni nadie que me llame por mi nombre, algo queda en el ambiente que se vuelve familiar. En el camino encontraré a los últimos que abandonan la playa. No conozco a ninguno, sus acentos no son gaditanos. Nos hemos vuelto desconocidos en nuestro propio pueblo.

*Capítulo 6º de Mi Memoria Histórica: Experiencias.

 

**Semana Santa 2008″

 

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Unos versos para una ausencia

Publicado en mi vida con etiquetas el octubre 27, 2009 por DAMADENEGRO

 

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Detrás de la luna.

 

Fue tan corta la noche para amarle,

que recorto del cielo un par de estrellas

y acuno a la luna debajo de su cama.  

Tan poco el tiempo y tan larga la espera, 

que al viento le hablo de besos y 

le soy infiel al mar que me ha robado el alma. 

Estoy tan enamorada que navego por mares,

buscando recuerdos, almacenando mañanas,

donde el firmamento se hace infinito   

y las sombras se alargan.

Así de grande es mi amor,  

que ahora me estruja el alma 

y hoy sin su presencia a mi lado,  

en los recuerdos busco estas palabras.

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RICKY NELSON

Publicado en mi vida con etiquetas el octubre 26, 2009 por DAMADENEGRO

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 Hello Mary Lou goodbye heart

Sweet Mary Lou I’m so in love with you

I knew Mary Lou we’d never part

So hello Mary Lou goodbye heart 

Passed me by one sunny day

Flashed those big brown eyes my way

And I wanted you forever more

Wo now I’m not one that gets around

Swear my feet stuck to the ground

And know I never did meet you before 

I said hello Mary Lou goodbye heart

Sweet Mary Lou I’m so in love with you

I knew Mary Lou we’d never part

So hello Mary Lou goodbye heart 

I saw your lips I heard your voice

Believe me I just had no choice

Wild horses couldn’t make me stay away

I though about a moonlit night

Arms around you good and tight

That’s all I had to see for me to stay 

Hey hey hello Mary Lou goodbye heart

Sweet Mary Lou I’m so in love with you

I knew Mary Lou we’d never part

So hello Mary Lou goodbye heart

So hello Mary Lou goodbye heart 

Yes hello Mary Lou goodbye heart 

*Capítulo 6º de Mi Memoria Histórica: Entorno artístico.

EL REY * ELVIS PRESLEY

Publicado en mi vida con etiquetas el octubre 26, 2009 por DAMADENEGRO

 

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 (Letra & musica Vera Matson – Elvis Presley)

Love me tender,
Love me sweet,
Never let me go.
You have made my life complete,
And I love you so.

Love me tender,
Love me true,
All my dreams fulfilled.
For my darlin’ I love you,
And I always will.
 

Love me tender,
Love me long,
Take me to your heart.
For it’s there that I belong,
And we’ll never part.

Love me tender,
Love me dear,
Tell me you are mine.
I’ll be yours through all the years,
Till the end of time.

(when at last my dreams come true
Darling this I know
Happiness will follow you
Everywhere you go). 

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*Capítulo 6º de Mi Memoria Histórica: Mi entorno artístico. 

 DAMADENEGRO

 

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